UN CUERPO DE ALCACHOFAS
Un frío día de invierno estoy limpiando alcachofas.
Pienso en ella.
Era como ese guiso de lentejas o esa sopa de cocido que se hacen a fuego lento, que contienen sustancia y presencia, que te nutren cuerpo y alma.
Así era ella: nutritiva, amorosa, alegre, complaciente, fuerte y poderosa.
Y entre esos pensamientos, me viene una idea “si tuviese que pintar tu cuerpo mamá, lo haría con estos cogollos de alcachofas; como buena tudelana hecha y regada por el agua del Ebro”.
Siento que sonríe y aprueba la idea.
Soporte: Lienzo
Dimensiones: 60cm x 60cm
Técnica: Gouache
Año: 2025